¡DÁ Y SE TE DARÁ!
Según reza la leyenda, había un
monasterio cuyo abad era muy generoso. Jamás negaba alojamiento a un
mendigo y siempre daba todo lo que podía. Lo extraño del caso es que
cuanto más daba, más próspero se volvía el monasterio.
Al morir el viejo abad, fue sustituido por otro de naturaleza
totalmente
opuesta. Era mezquino. Un día llegó un anciano al monasterio
pidiendo alojamiento. Aducía que años antes ya le habían dado
resguardo una noche.
El abad se lo negó, alegando que el
monasterio ya no podía darse el lujo de hacer honor a su otrora
hospitalidad.
-Nuestra abadía ya no puede ofrecer pensión a los extraños como
hacíamos
cuando éramos más prósperos. Ya nadie hace ofrendas para nuestra
obra.
-No me sorprende -dijo el anciano- Creo que se debe a que echaron a
dos hermanos del monasterio.
-No recuerdo que jamás hayamos hecho eso -respondió el abad
desconcertado.
-Sí lo hicieron -replicó el anciano- eran gemelos: uno se llamaba
Dad y el
otro Se os dará. Como echaron a Dad, Se os dará resolvió irse
también.